Si tienes un blog o una web, lo más normal es que te hayas planteado cuál es la mejor forma de monetizarlo.

De ganar dinero.

Lo más común, y por una simple cuestión de simpleza, es insertar publicidad en tus contenidos.

La gente visita tus contenidos y a veces hacen clic en los anuncios, con lo que tú te ganas unos céntimos.

Eso está muy bien, aunque con la llegada de los adblockers hay una gran parte del tráfico que no se aprovecha.

Sencillamente porque no ven la publicidad.

Por otro lado está la gracia de que cada vez es más difícil que te aprueben una cuenta de AdSense.

Yo he estado como un año para conseguirlo.

Hasta cierto punto es normal, pues ellos buscan webs de calidad y que no tengan contenido basura o copiado de otros sitios.

Pero bueno, aún así, no es el método de monetización más eficiente.

La bendita alternativa

Y no solo alternativa, también puedes usarla como complemento.

Te lo explico fácil:

Imagina que viene gente que te paga por publicar contenidos en tu sitio web.

Pues eso, así de fácil.

Ni visitas, ni clics, ni adblockers... publicar un post y ganar pasta.

Casos en los que no funciona

Está claro, esta alternativa solo funcionará si de verdad estás haciendo algo de calidad, así que ni lo intentes si:

  • Tienes un blog que has empezado la semana pasada y no lo miran ni tu amigos
  • Tienes una web y todo lo que publicas está copiado de otro sitio
  • Tienes una web y todo el tráfico viene de clics comprados o automatizados

¿Por qué no va a funcionar?

Porque la gente que paga para publicar un post patrocinado, no es tonta.

Quiere gastar su dinero en algo que tenga sentido, simplemente.

Casos en los que sí funciona

Pues lo lógico:

  • Tienes una web que está medianamente posicionada en los buscadores
  • Publicas contenido original y de calidad con regularidad
  • Tu blog ya tiene una cierta reputación y edad

Así de sencillo.

¿Dónde consigo eso?

Y basta de chácharas, simplemente ve a la página web de publisuites y empieza a ganar dinero con tu blog.