Este es un órgano que tienen todas las mujeres, y el cual hace posible la reproducción celular a través del óvulo, para la formación de un nuevo ser vivo.

Para que se dé el proceso de reproducción, por sí solo no funciona.

Se tendría que tener una relación sexual o genital con un hombre para que se pueda cumplir su objetivo de reproducir.

Es decir, que un espermatozoide se inserte en el óvulo de la mujer.

No obstante, este lleva un proceso de preparación previa a la copulación y fecundación de las células sexuales, el cual es posible gracia a los órganos internos y externos, que posee.

Órganos internos

Estos son los que se encuentran en el interior, en la parte baja del abdomen, en el área de la pelvis.

Se comprenden principalmente por: ovarios, trompas uterinas, útero y vagina.

Ovarios

Es un pequeño órgano, del tamaño similar a una especie de almendra y avellana, y se encuentran de lado a lado del útero, gracias a unos ligamentos que lo sostienen.

Permiten que los óvulos se maduren hasta su liberación de uno a uno por las trompas de Falopio.

Esta liberación ocurre en algún momento de la menstruación.

Los ovarios se producen las hormonas femeninas: estrógeno y progesterona.

En el caso de los hombres, los testículos generan testosterona.

Curiosidad: este órgano puede sufrir de estrés a causa del estrés físico, mental o emocional.

De modo que puede provocar la falta de producción de óvulos y acarreando con desequilibrios hormonales.

Trompas uterinas

Popularmente conocidas como trompas de Falopio.

El médico que los describió fue Gabriel Falopio quien para su época, siglo XVI, se interesó en el funcionamiento del órgano reproductor femenino.

Estas trompas o tubos están conectados al útero y son la vía en las que un óvulo tendrá que recorrer, el cual mide de aproximadamente 10 cm.

En las trompas el óvulo espera hasta ser fecundado por un espermatozoide para luego este bajar al útero.

De no ser fertilizado el óvulo, este igualmente bajará y será expulsado por la vagina en sangrado menstrual.

Útero

Su ocupación es de ser el recipiente en donde se instalará el óvulo fertilizado.

Este es un músculo con forma triangular y ahuecado, el cual consta de dos partes:

  • El cuerpo del útero, que es la parte más ancha y grande.
  • El cuello uterino, hace el trabajo de puerta dividiendo la entrada entre y vagina.

Importante de recordar: uno de los cánceres más comunes en las mujeres es el cáncer de cuello uterino.

Las células de esta entrada se vuelven anormales formando en principio pudiera ser una displasia, que no es más que una irregularidad en la capa protectora de la entrada.

No obstante, si no se trata esta anormalidad empezará a invadir el resto del órgano y finalmente transformándose en un cáncer.

Para su prevención se recomienda a lo largo de su vida chequeos con un ginecólogo.

Vagina

Es el pasillo por donde pasará el pene, por ello su abertura es similar a un tubo para que sea posible la entrada de este.

Por lo que es denominado como órgano copulador, pues su función es esa, hacer posible el acto de reproducción.

Tiene una textura un poco corrugada por los diversos pliegues que la conforman, y en promedio mide alrededor de 8cm nada más.

La vagina consta de un par de glándulas, las cuales son responsable de la protección y lubricación de ella a través de la secreción de fluidos.

Estos líquidos generalmente ácidos pero también se regulan dependiendo de los alimentos que coma la mujer.

Órganos externos

Se ubican en la parte externa y se pueden ver, son lo que constituye lo que comúnmente se conoce como la vulva.

En el caso de la mujer no es tan sencillo como el hombre, no obstante, son considerados órganos externos.

Sus principales partes lo componen: himen, labios menores y mayores, clítoris y meato urinario.

Himen

Es una fina membrana que se ubica en la parte más externa de la vagina, esta no cubre a totalidad la entrada.

Su función es simplemente la de proteger la entrada de la vagina.

Las mujeres que son vírgenes, es decir, que no han tenido relaciones sexuales, lo preservan de forma muy estrecha.

¡Pero, es una norma que puede variar!

En algunos casos puede que simplemente se haya rasgado sin darnos cuenta, por ejemplo, al haber realizado alguna actividad física.

Labios menores y mayores

Los labios menores son unos pequeños pliegues sin pelos, ubicados en la parte interna de los labios mayores.

Estos por su parte labios mayores, además de tener pelos en su lado más externo, arropan de casi forma completa todos los órganos externos.

Su función básica es la de proteger la entrada de la vagina al igual que el himen, el meato urinario y el clítoris.

Clítoris

Es un pequeño órgano de apenas 1 cm, ubicado en la parte superior del inicio de los labios mayores.

Consta del doble de terminaciones nerviosas que las que posee el hombre en su pene. Si el del hombre posee 4000, el clítoris de la mujer posee 8000.

Mediante su estimulación es que se puede producir un efectivo orgasmo femenino.

Al igual que el hombre, posee vasos sanguíneos que hacen que se ponga eréctil.

Esto no solo afecta el clítoris, sino además a los labios y a la vagina, haciéndose más grandes e hinchados.

Meato urinario

Se encuentra un poco más abajo del clítoris, y es el conducto por donde sale la orina.

A diferencia de los hombres, este canal simplemente funciona solo para desechar sustancias de nuestro cuerpo.

Es importante al momento de la limpieza pues, ocurre con frecuencia infecciones debido a la cercanía de los órganos, por el intercambio accidental de fluidos.

La vulva al ser cerrada de poca ventilación y húmeda, es propensa también a la proliferación de hongos.

¡Por ello es muy importante la correcta limpieza de esta zona!