Quizá te interese revisar el artículo sobre la definición de potencia eléctrica.

Y si no te apetece, simplemente recuerda que la potencia eléctrica no es más que la medición de la energía eléctrica consumida por unidad de tiempo y medida en vatios.

Pero bueno, eso es sencillo de comprender.

Ahora imagina que no tienes ni idea de lo que es un balance de potencia eléctrica, pero viene alguien y publica un artículo explicándotelo.

Pues has tenido mucha suerte, porque justo eso te ha pasado hoy.

¿Qué es un balance?

Hacer un balance significa hacer una comparación entre lo que has perdido y lo que has ganado, para saber cuánto tienes al final.

Y si es un balance de potencia, como en este caso, pues se trata de mirar cuánta potencia has perdido y cuánta has ganado y comprobar que al final, en el circuito completo, el valor neto de ese balance te tiene que ser cero.

Porque toda la potencia que se pierde por un lado, es la que se genera por otro, pues ya habrás oído eso de que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.

¿Para qué sirve un balance de potencia?

Pues imagina que has dibujado un circuito eléctrico para enchufar por ejemplo una batidora de frutas.

Y en el papel las cuentas son perfectas.

Pero ahora te vas a a realidad y haces una medición real de las potencias aportadas al circuito, y la potencia que consume tu batidora.

Y resulta que el balance no te da cero.

Y es que en la realidad, parte de la energía eléctrica se desperdicia por el camino.

Y no es que desaparezca por arte de magia, es que se desperdicia, por ejemplo en pasar por los cables.

Pues el balance de potencia te sirve para saber qué está pasando.

Tú miras cuánta potencia aportas, y cuánta potencia consumen los elementos que alimentas, y todo el resto son pérdidas.

Según el valor de esas pérdidas, te interesará replantear el circuito o pensar en utilizar otros materiales.