Estás en casa, cenando, y hay una vela encendida en la mesa.

Y como te aburres, pues coges el papel que has usado para limpiarte la boca y lo pones cerca de la vela.

Empiezas a oler chamusquina y de repente la cosa empieza a arder.

Y tú, te pones feliz, y tiras el papel al agua para parar el asunto.

Todos sabemos ya lo que es la combustión, una palabra que viene del latín comburere y a su vez del verbo urere (quemar).

Y ahora lo que vamos a hacer es mirar lo que pasa, desde un punto de vista químico.

Reacciones químicas de combustión

Por supuesto, un proceso de combustión es una reacción química.

Combustible + Oxígeno → Energía

Si ya te has mirado el capítulo de termoquímica, verás que esto es una reacción exotérmica, en la que se desprende energía durante el proceso.

Aunque tenemos que darnos cuenta de que aparte de energía se forman más cosas, como puede ser dióxido de carbono (CO2) o agua (H2O).

Los productos obtenidos en la reacción, así como la cantidad de energía desprendida, dependen de los reactivos que intervengan.

A veces, como por ejemplo al mezclar gas oxígeno con gas hidrógeno, la combustión es tan rápida que ocurre en un instante, y en ese caso se le llama explosión.

Vemos que al producirse esta reacción de combustión, se produce agua (en forma de vapor).

Combustibles frecuentes

Los combustibles más frecuentes son las materias orgánicas que contienen carbono e hidrógeno, y dan como resultados carbono, monóxido de carbono, dióxido de carbono y vapor de agua principalmente.

Combustión completa y combustión incompleta

Por lo general, al quemarse un hidrocarburo, este hidrocarburo se rompe y se mezcla con el oxígeno, produciendose CO2 por un lado y agua por otro.

En estos casos la reacción se dice que es completa.

Pero otras veces el oxígeno que hay en los reactivos no es suficiente y la combustión se produce de manera incompleta, produciéndose carbono o monóxido de carbono (CO) y agua.

¿Y cuál es la diferencia?

Que el monóxido de carbono (CO) es mucho más peligroso que el dióxido de carbono (CO2). El caso es que el CO2 es un gas que produce efecto invernadero en la atmósfera, pero con el CO, el asunto es incluso peor, ya que es un gas muy tóxico que no tiene olor, color ni sabor, razón por la cuál se le conoce como el asesino silencioso.