Rendimiento por aquí y rendimiento por allá.

¿Qué es eso, de dónde viene y para qué sirve?

La palabra rendimiento viene del latín reddere que significa devolver.

Es un concepto inventado para referirnos a cuánto nos devuelve una operación.

Entregamos tanto, y nos devuelven tanto.

La pregunta clave es:

¿Me conviene o no me conviente?

Ahí es precisamente donde surge el concepto de rendimiento.

Ejemplo de rendimiento

Hay un hombre que se dedica a limpiar patatas sucias.

Yo le doy un saco de patatas recién sacadas de la tierra, y él las limpia.

Y luego me las devuelve.

Pero es tan listo, que antes de devolvérmelas, se queda con una parte.

Calculando el rendimiento patatero

Ayer por ejemplo, yo le he dado 437 patatas sucias.

Y él, después de limpiarlas, me ha devuelto 356 patatas limpias.

¿Cuál es el rendimiento de hacer tratos con el señor don patatero?

Pues si el rendimiento refleja cuánto nos devuelve la operación, para poder tener una idea relativa en la cabeza, es muy fácil.

Es la comparación relativa entre lo que me devuelven con respecto a lo que doy.

El rendimiento es de 356 patatas limpias por cada 437 patatas sucias.

Pero lo que hacen los científicos es referir las cosas a la unidad, para tenerlo claro.

Por cada una patata sucia dada, ¿qué cantidad me devuelve el patatero?

Pues exactamente esa, la tanta por una:

$$\eta=\frac{recibo}{doy}=\frac{356}{437}=0.81$$

Por cada 1, me devuelve 0.81.

O lo que es lo mismo, por cada 100 devuelve 81.

El rendimiento en este caso sería del 81%.

Y así va eso, siempre igual.

Si tenemos claro qué estamos dando y qué nos devuelven, calcular el rendimiento de la operación es cuestión de dividir para relativizar el asunto a la unidad.