Una corriente eléctrica circulando por un conductor genera un campo magnético en los alrededores del conductor.

A los campos magnéticos no les gusta cambiar.

Así que si cambiamos la corriente que emite la fuente eléctrica, surgirán fuerzas que se opongan a dicho cambio, intentando mantener el campo como estaba.

Sin embargo, si tenemos una bobina por la que circula una corriente eléctrica constante, una vez se haya establecido el campo magnético, este estará contento y la corriente podrá pasar sin fuerzas que se opongan.

En ese caso, la bobina se estará comportando como un trozo de cable normal.

Si llegado a ese punto donde todo se ha estabilizado, cortamos la corriente, la bobina intentará mantener la situación, utilizando la energía que tenía en su campo magnético.

Si el circuito tuviese resistencia nula, en este caso la corriente seguiría fluyendo indefinidamente para siempre.

Pero cualquier cable tiene resistencia, y esto hará que la corriente vaya decayendo hasta ser nula, y el campo magnético en la bobina habrá desaparecido.

Inductancia

La inductancia es la propiedad que tiene la bobina, o cualquier otro elemento inductivo, para resistir el paso de la corriente.

La medimos en una unidad llamada Henrio (H) en honor a Joseph Henry y su símbolo es L, en honor a Heinrich Lenz, que fue quien postuló la ley que indica el sentido de una fuerza electromotriz inducida en un conductor al acercarlo a un campo magnético.