Cuando estás aprendiendo química, porque de verdad tienes empeño y te gusta y sabes que es algo útil, de repente te encuentras con cosas raras.

Muy raras, como por ejemplo el hecho de que la gente empieza a hablarte de química orgánica y química inorgánica como si fuese algo que ya se da por sabido.

Sin explicar ni qué ni por qué.

Y tú te pones a pensar y dices… pero bueno, ¿qué es orgánico?, ¿qué es inorgánico?

¿Tiene eso algo que ver con la vida y la muerte?

¿Con el plástico y la carne?

Pues resulta que no.

  • Que los plásticos y la carne son orgánicos los dos.
  • Que hay química orgánica viva y química orgánica muerta.
  • Que hay mucha química inorgánica en los organismos vivos.
  • Que hasta el agua, la esencia de la vida, es inorgánica.

Entonces… ¿qué pasa aquí?

Bueno, pues resulta que la cuestión es una cuestión de historia.

Origen de la química orgánica

Había una serie de compuestos que los químicos creían que no se podían crear en un laboratorio.

Compuestos que solo la naturaleza podía ofrecernos, ya ceados.

Y qué mejor nombre para estos que compuestos “orgánicos”.

¿Verdad?

  • Orgánicos: los compuestos que provenían de la vida, y solo la naturaleza podía crear.
  • Inorgánicos: los compuestos que podíamos mezclar en el laboratorio para jugar con ellos y obtener unos a partir de otros.

Resulta que una cosa que tenían en común todos estos compuestos orgánicos es que todos tenían carbono, y además formaban los enlaces químicos de una forma distinta a los inorgánicos.

Más tarde, se descubrió que esos compuestos sí pueden sintetizarse en el laboratorio, pero el nombre ya se les quedó: los "orgánicos".

Independientemente de que puedan sintetizarse en un laboratorio, tienen características similares y todos ellos tienen una base de carbono, una estructura similar e incluso una misma forma de enlazarse.

Actualmente se les llama compuestos orgánicos a los compuestos que están formados por carbono y otros elementos (generalmente hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y algún halógeno), y tienen esas características especiales.

Una característica fundamental es que los átomos de un compuesto orgánico se enlazan mediante enlaces covalentes, mientras que los inorgánicos son enlaces primariamente iónicos y de coordinación.

Pero eso no signifíca que tenga que ver con cuestiones de vivo o muerto, ni carne o plástico, sino más bien a esa forma de enlazarse y a esa base de carbono.

Dosis informativa sobre el carbono

Ya que el carbono es la base de la química orgánica, se merece una presentación.

La configuración electrónica del carbono es 1s22s22p2.

Es decir, en su capa más externa tiene 4 electrones.

Gilbert Newton Lewis enunció la regla del octeto, diciendo que los elementos químicos tienden a conseguir la configuración electrónica más estable, que consiste en tener 8 electrones en su capa más externa.

El carbono siempre anda buscando 4 electrones, para alcanzar su estabilidad, y lo hace formando enlaces covalentes (busca otros átomos con los que compartir electrones), para tener acceso a esos 8 electrones en su capa más externa.

Este le permite formar infinidad de compuestos, uniéndose entre sí mismo y con otros elementos.

Así luce una molécula de ácido láctico.

Una cadena de carbonos unidos entre sí, y con otros elementos.

El carbono forma enlaces simples, dobles y triples.

Observa que hay un oxígeno unido por dos rayas en el dibujito. Eso es una representación de un enlace doble, es decir, que con el mismo átomo se forman dos enlaces.

Una cosa importante

Los compuestos orgánicos siempre llevan carbono.

Pero no por el hecho de llevar carbono, ya son orgánicos.

Existen compuestos inorgánicos que llevan carbono.

También es importante destacar que las reglas de formulación orgánica y formulación inorgánica son distintas.