Las nubes son esos cúmulos blancos en el cielo, que parecen a inmensos algodones que se extienden en el horizonte.

Están formados por partículas de agua, que muy bien pueden contener copos de nieve o granizo, es decir, gotas congeladas.

Te preguntarás cómo es posible que esa agua llegue hasta allá arriba.

Eso es muy fácil de explicar.

Primero que nada, debes saber que nuestro planeta está compuesto por aproximadamente 70% de agua.

Ahí están los océanos, ríos, lagos, incluso hasta el agua que se deposita de forma subterránea, es decir, debajo del suelo.

Las nubes necesitan de dos elementos, el primero es agua y el segundo es el calor del sol.

Un ejemplo simple de la formación de nubes es cuando colocas a calentar agua. Al hervir observarás que subirán partículas de esa agua.

Se observa fácilmente cuando colocas una tapa y a los pocos minutos destapas. Te darás cuenta que parte del agua habrá subido, concentrándose en la superficie.

Pues, imagínate que lo mismo sucede con la superficie de la Tierra. En esta hay grandes masas de agua, las cuales se calientan y ocurre el mismo efecto de evaporación.

Cuando los rayos del sol chocan con la superficie de la Tierra, el calor que emana este hace que impacte en las superficies de agua se evaporen y formen vapor.

Ese vapor al no tener mayor peso va subiendo lentamente hacia la atmósfera, lo mismo que ocurre cuando hierves agua.

Ahora bien, este vapor sube y se enfría por las corrientes de aire y esto hace que el agua se condense.

Cuando se condensan estas partículas de agua adquieren un tamaño de casi 0,1 mm de agua, por lo que la suma de todas esas partículas son las que se van acumulando en el cielo.

Estas van a la deriva a voluntad de las corrientes de aires que se forman en la atmósfera.

Las nubes van a variar tanto en su forma, color, así como su composición dependiendo de las condiciones atmosféricas.

Se pueden clasificar dependiendo de su altura, y estas pueden ser:

  • Bajas: cuando están por debajo de los 3000 metros de distancia de la superficie terrestre.
  • Medias: estas en su mayoría cubren casi por completo el cielo, y su distancia oscila entre 3000 y 6000 metros.
  • Altas: porque superan los 7000 metros de distancia de la superficie terrestre, y pueden llegar a los 13000 metros.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), distingue las nubes de la siguiente manera:

  • Estratos: son nubes que extienden con un aspecto grisáceo. Son nubes bajas, tanto que pueden tocar superficies de la tierra. Cuando esto ocurre se le conoce como neblina.
  • Cirros: son nubes blancas finas que se extienden de forma horizontal en el cielo. Estas son consideradas como nubes altas. Se componen por pequeños cristales de hielo.
    Están también los cirrostratos y cirrocúmulos, que manifestan signos de lluvia.
  • Cúmulos: son las nubes pomposas a las que logramos darle formas, parecen motas de algodón. Estas indican el clima en el día.
  • Nimbos: son las causantes de precipitaciones, tienen son de formación vertical y se le conocen por ser las portadoras de lluvias.

Curiosidad: Las nubes estratos y cúmulos tienen variaciones de la nimbos cuando están cargadas de agua y provocan lluvia. Estas reciben el nombre de nimbostratos y cumulonimbos respectivamente.