Las plantas juegan un papel importante para nuestro planeta.

Estas aparecieron antes que los humanos, incluso antes que varias formas de vida y animales.

Las primeras plantas que aparecieron en la Tierra fueron las algas, se manifestaron como una especie de células verdes.

Estas empezaron crear una atmósfera distinta para el planeta gracias a la manera que comían los minerales del medioambiente.

Pero, te estarás preguntando…

¿Cómo comen las plantas?

Todas las plantas hacen un proceso llamado FOTOSÍNTESIS.

Es un proceso donde las plantas generan su propio alimento captando la energía lumínica, principalmente la del sol, aunque no es la única forma.

Para que ocurra la fotosíntesis, además del sol, necesitan de elementos como el agua (H2O), dióxido de carbono (CO2), sales minerales y la clorofila.

Por medio de las raíces las plantas absorben el agua y las sales minerales que se encuentran en la tierra.

Estos dos elementos suben por el tallo, donde hay unos tubos conocidos como xilema, hasta llegar a todas las hojas.

Ahora, en las hojas hay unos poros llamados estomas, que permiten absorber el CO2 que está en el aire.

Estos tres elementos permiten que se produzca la savia bruta.

Por otro lado, está la clorofila, cuya función se basa en captar la energía que proporciona el sol a través de los cloroplastos.

Estas son pequeñas ventanillas en las hojas que atrapa la energía del sol.

Cuando la savia bruta se encuentra con la clorofila crean la savia elaborada.

Esta savia empieza a recorrer toda la planta y servir de alimento.

Todas las plantas hacen savia elaborada, que puede ser almacenada en las raíces, como por ejemplo cebollas, papas, zanahorias, o en los frutos.

¿Y cuál es la relación con el oxígeno?

Las plantas distribuyen su alimento a través de los floemas o vasos liberianos, así como sus desechos.

Cuando ellas están haciendo esa transformación de químicos, hay una gran concentración de oxígeno, que es producto de la absorción de H2O y el CO2.

Como la planta no necesitan tanto oxígeno, este es liberado al exterior.

La liberación de oxígeno que hace las plantas a la atmósfera, es la que hace posible que podamos respirar todos los seres vivos.

Fases de la fotosíntesis

Las plantas trabajan tanto en el día como en la noche.

Pero, dado que en la noche las plantas no reciben energía del sol, ocurre otro proceso.

Para que eso ocurra es importante que ocurra la fase luminosa y después la fase oscura.

Fase luminosa

Así como se explicó anteriormente, las plantas por ley necesitan de la luz del sol.

Gracias a ella se produce su alimento, así como la absorción de dióxido de carbono y liberación de oxígeno.

Almacenan su energía para la siguiente fase en algo llamado ATP (trifosfato de adenosina).

Y también genera algo denominado poder reductor que es llamado NADPH (nicotinamida adenina dinucleótido fosfato).

El ATP y NADPH serán necesarias para poder sintetizar los químicos inorgánicos y poder crear químicos orgánicos en la siguiente fase.

Fase oscura

Cabe destacar que no necesariamente tiene que anochecer para que ocurra.

Se le dice fase oscura porque no requiere de energía solar o energía luminosa.

En esta fase se consume el dióxido de carbono, el ATP y NADPH.

Esto producirá carbohidratos y azúcares, como almidón y sacarosa.

También aprovecha la absorción de las sales minerales para la sintetización de aminoácidos para generar proteínas.

Esta fase se produce en los estromas de la planta, una membrana interna dentro de los cloroplastos que están en las hojas.

Curiosidad: la fase oscura es donde ocurre la fabricación de almidón, el cual es vital para la producción de celulosa, que a su vez es necesaria para elaboración de la madera en las plantas.