En algún momento de la vida puede ocurrir que probamos distintos tipos de champús de distintas marcas, pero resulta que ninguno hace lo que promete.

O simplemente eres una persona curiosa y te ha surgido la idea de fabricar tu propio champú.

En cualquier caso, elaborar un champú casero es relativamente fácil, y puede incluso llegar a ser divertido.

No obstante, no todos los champús y preparaciones son iguales.

Podemos tener necesidades de todo tipo:

  • Champú para aportar brillo.
  • Para luchar contra un cabello graso.
  • Para restaurar y fortalecer el cabello seco, quebrado o fino.
  • Para controlar la caída del cabello.
  • Champú para regular o evitar la caspa.

A continuación te muestro dos opciones que pueden cubrir alguna de tus necesidades.

Champú con jabón neutro para el cabello graso

Perfecto para a gente a la que se le pone el pelo graso y que a los dos días necesitan lavarse nuevamente el cabello, sin haber hecho alguna actividad física o haber sudado.

Lo que necesitarás será:

  • 120mg de jabón neutro o de glicerina rallado o bien directamente líquido, para la base del champú.
  • De 3 a 5 gotas de aceites esenciales de árbol de té o limón, estos aceites tienen un efecto astringente en la grasa.
  • Una cuchara de romero, flores de manzanilla o menta, para aportar tanto aroma como su propiedades para regular la grasa y ayudar con el crecimiento y fortalecimiento del cabello.
  • 600ml de agua.

Preparación:

  • Hierve una taza de agua (aproximadamente 150ml) y coloca la cucharada de romero, menta o las flores de manzanilla. Déjala reposar por al menos 6 horas o toda una noche para que el agua adquiera todas la propiedades y luego lo cuelas.
  • En una olla pequeña hierve el resto del agua, es decir, unos 350 a 400ml.
  • Una vez que esté hirviendo coloca la llama a fuego medio, agrega el jabón neutro, remueve hasta que se disuelva o se mezcle con el agua y retiras del fuego.
  • Añade a la mezcla la infusión que hiciste horas antes, y dejas reposar la preparación.
  • Cuando esté fría agrega las gotas de aceite, mezcla y con eso está listo el champú.

Lo recomendable para este champú es utilizarlo con un día de reposo intercalado, es decir, un día sí y un día no, para no saturar al cabello con el producto.

Champú de linaza

Este es uno de los champús más naturales y de fácil y rápida preparación.

También puede ser considerado gel por su consistencia gelatinosa, sin embargo, puede ser un buen sustituto del champú.

Tiene propiedades anti caspa, fortalece e hidrata.

Ingredientes:

  • Una o dos cucharadas de linaza o semillas de lino.
  • 800ml de agua.
  • Dos cucharadas de vinagre de manzana o zumo de limón.

Preparación:

  • Coloca en una olla a hervir el agua, cuando esta empiece a hervir agrega la linaza.
  • Deja actuar la linaza en el agua hasta que adquiera un aspecto espeso.
  • Enfría, cuelas el agua y agrega las cucharadas de vinagre o limón. 

La consistencia de esta preparación es gelatinosa por lo que también puedes utilizarla como crema para peinar y ayudar a definir las ondas del cabello rizado.

Champú sólido de aloe vera

No siempre hay que optar por la versión líquida, que es la más común.

También podemos hacer una versión sólida, utilizando por ejemplo Aloe Vera.

En este caso, los ingredientes son:

  • Una hoja de Aloe Vera de unos 15cm.
  • Una cucharadita de romero fresco.
  • 500 gramos de jabón de glicerina.
  • 2 cucharaditas de zumo de limón.
  • 150 ml de agua (mejor si es mineral o filtrada).
  • Opcionalmente podemos poner 2 cucharadas de aceite de almendra.

Preparación:

Pelamos la hoja de aloe, quitando las partes más vistosas de piel, aunque no importa en absoluto que queden restos. De hecho, si quedan restos de piel es más rústico y artesano.

Luego pasamos a mixear la hoja en una batidora o trituradora o cualquier cacharro que nos sirva.

Si al ir triturando la hoja vemos que la textura es demasiado pastosa, le agregamos un poco de agua.

La idea es que tenga la consistencia de un gel más o menos.

Esa mezcla la apartamos y la dejamos ahí al baño maría.

Por otro lado tendremos nuestro jabón de glicerina, que iremos añadiendo a la pasta de aloe poco a poco, rallado o a trozos pequeños, de manera que se junte todo bien.

Finalmente agregamos el zumito de limón y si queremos también el aceite de almendras.

Si no tenemos aceite de almendras podemos echar un poco de aceite de oliva.

Cuando todo junto se siga calentando y esté bien homogéneo y derretido, lo metemos en un molde que nos guste (ahí puedes ser original y usar moldes divertidos).

Y dentro de ese molde lo dejamos que se enfríe y solidifique.

Para usarlo basta con humedecer los pelos y refregar el pegote sólido haciendo un masaje suave.

Lo dejamos ahí puesto un ratito y luego aclaramos la cabeza muy bien con bastante agua.

Conservación

Debes tener en cuenta que este tipo de preparados no durarán más de 10 días a pesar de tener limón o vinagre para la conservación.

Es recomendable mantenerla siempre en refrigeración y hacer porciones pequeñas, de modo que no se desperdicie el producto.

El champú en versión sólida aguanta mucho más, además podemos envolverlo en papel parafinado para ayudar a su conservación.

Beneficios de usar champú casero

Es verdad que en las tiendas se venden buenos productos y a buenos precios.

Pero la idea de hacer tu propio champú con ingredientes naturales mola.

Además que así te ahorras dinero a la larga, y dejas de usar envases y bolsas de plástico que no hacen más que contaminar tu planeta.