Generalmente cuando escuchamos los sonidos comunes a nuestro alrededor, no percibimos más que cuatro cosas básicas:

  • altura, si es agudo o grave.
  • intensidad, si tiene un volumen suave o fuerte.
  • duración, si es rápido o corto.
  • timbre, con qué se produjo el sonido.

Que las cosas produzcan sonido nos parece la cosa más normal del mundo y damos esto como un hecho por sentado, pero no nos detenemos a preguntar el por qué ocurren los sonidos.

¿Qué relación existe entre el sonido y las frecuencias?

De forma física podemos detectar los sonidos gracias algo llamado onda.

Las ondas no son más que las vibraciones energéticas que viajan a nuestro alrededor.

Estas ondas no son visibles para el ojo humano, solo somos capaces de ver este efecto en algunas superficies como en el agua.

Mediante nuestros oídos, e incluso el tacto, podemos captar completamente la sensación de los sonidos.

La velocidad con que vibra dicha onda, es lo que se conoce como frecuencia.

Las ondas pueden presentar distintas frecuencias y dependiendo de eso tendremos sonido u otro.

La frecuencia se mide en Herzios (Hz).

El ser humano tiene la capacidad de percibir sonidos entre los 20 Hz hasta aproximadamente los 20.000 Hz.

En el mundo de las frecuencias y el sonido, esto funciona de la siguiente manera: entre más agudo sea el sonido, mayor será la frecuencia y así como su velocidad; por el contrario, cuando se habla de sonidos graves, ocurrirá el efecto opuesto, habrá menos vibraciones y estas se volverán más lentas o pesadas.

¿Qué relación tiene la frecuencia con las notas musicales?

A nivel musical existen solo siete notas que conocemos como: do, re, mi, fa, sol, la y si.

Pero la pregunta que a veces surge es: por qué solamente son siete notas, si cuando escuchamos podemos diferenciar una amplia variedad de sonidos, tanto agudos como graves?

Esto se debe al espectro auditivo que las personas podemos reconocer al identificar estas siete notas en concreto.

¿Qué son las octavas?

Cuando empezamos a decir todas las notas, por ejemplo partiendo del “do” y llegamos a la última nota “si”, el siguiente sonido volverá a ser la nota “do”, pero en una frecuencia distinta.

Este cambio de “do” a “do” se le conoce como octava, ya que los sonidos que se producen son a frecuencias distintas, pero que con ejercicios auditivos podemos distinguir que una misma nota “do” puede escucharse de distintas maneras y seguir llamándose “do”.

¿Qué son los tonos y semitonos?

Ahora bien, además de estas siete notas existen unas alteraciones o cambios dentro de una nota y otra.

El patrón de “do” a “si”, está dentro de algo llamado sistema tonal. Este dice que, entre una nota a otra, por ejemplo de “do” a “re”, hay algo llamado tono. Sin embargo, entre esas dos notas existen los semitonos, los cuales no son más que los sonidos intermedios que hay nota y la siguiente nota.

Los tonos y semitonos se pueden entender de la siguiente forma:

Es como cuando quieres pintar una pared de color azul oscuro por un lado y luego quieres pintarla de un azul un poco más claro por otro lado.

Pero resulta que se te acabó este último color y solo tienes del primer color, el azul oscuro.

Entonces preparas en un recipiente con tu color azul oscuro y le empiezas a echar un color blanco poco a poco, y te das cuenta que a medida que le echas del color blanco, el azul se va adquiriendo un tono más claro.

Sin embargo, todavía no llegas al color azul esperado, así que agregas un poco más de blanco y por fin llegas al color azul que buscabas.

¡Pues lo mismo ocurre con las notas!

Cuando quieres llegar de una primera nota a la nota que le sigue.

Curiosidad: En promedio el ser humano es capaz de reconocer alrededor de ocho octavas distintas, es decir, las mismas notas do, re, mi, fa, sol, la y si, en ocho versiones distintas.

En resumen…

Los sonidos son producto de frecuencias en forma de ondas, que pueden variar dependiendo de la altura, es decir, si son sonidos graves o agudos.

En la música existen siete notas musicales, las cuales se van repitiendo sucesivamente a medida que van cambiando de frecuencia. Las notas musicales poseen una distancia entre nota a nota que se le conoce como tono, sin embargo, para llegar de un tono a otro, existen notas intermedias llamadas semitonos.