Pueblos bárbaros y caída del imperio de occidente

Fuera de las fronteras del imperio romano vivían pueblos a los que los romanos llamaban bárbaros (extranjeros).

Los hunos (Asia) y los germanos (norte y este de Europa). En el siglo 3 el imperio entra en crisis y esta debilidad la aprovechan los bárbaros (algunos pueblos) y traspasan las fronteras del imperio, unos de forma pacífica y otros violenta.

En el 395 el emperador Teodosio divide el imperio en dos, imperio romano de occidente con capital en Roma e imperio romano de oriente con capital en Constantinopla para facilitar su defensa. Cada territorio tenía su emperador.

Los emperadores de occidente no pueden frenar a los hunos y en el siglo 5 dirigidos por Atila, atacan a los pueblos germanos y los obligan a refugiarse en el imperio de occidente.

Los hunos son expulsados pero los germanos permanecen con el imperio de occidente. El poder de los emperadores se debilita y en el año 476 Odoacro (jefe germano) destrona al último emperador acabando con el imperio romano de occidente. El imperio de oriente se mantiene mil años más con el nombre de imperio bizantino.

Los reinos germanos

Entre los siglos 5 y 7 el territorio del imperio romano de occidente se fragmenta en varios reinos independientes. En la Galia estaban los francos, en Hispania los visigodos y los suevos, en Italia los ostrogodos y más tarde los lombardos, en Britania los anglos y los sajones, etc.

Cada reino estaba gobernado por un rey, elegido al principio por los nobles, con el tiempo la monarquía se hizo hereditaria. Los reyes tenían un consejo que los asesoraba en temas de gobierno y los ayudaba a impartir justicia.

En algunos territorios el poder militar recaía en los duques, y en las ciudades destacaban los condes y obispos. Los germanos se regían por leyes no escritas transmitidas de generación en generación.

La principal manifestación artística era la orfebrería: broches, hebillas, etc de oro, plata o bronce con piedras preciosas.

Germanos y romanos

Al principio los germanos eran una minoría y ambas civilizaciones mantuvieron sus propias leyes, costumbres y religión, aunque poco a poco se fueron mezclando.

Surgieron nuevos idiomas, en los territorios más romanizados surgieron a partir del latin, el castellano, el catalán, el gallego, el italiano, el francés, etc. En las zonas menos romanizadas (dominadas por alemanes, anglos y sajones) las lenguas germanas fueron la base de idiomas como el inglés o el alemán.

Se crearon nuevas leyes que combinaban el derecho romano con las costumbres germanas.

Los germanos adoptaron el catolicismo, aunque algunos practicaban el arrianismo (herejía cristiana que defendían que cristo no era Dios). Finalmente algunos monarcas germanos se convierten al catolicismo.

Una sociedad rural

Las sociedades germanas eran rurales. La población estaba formada por campesinos que se dedicaban al pastoreo y agricultura.

Los campesinos vivían en aldeas formadas por casas de madera con techos de ramas y paja, estas casas solían tener cerca un huerto y un cercado para encerrar a los animales. Algunas aldeas estaban fortificadas (para protegerse).

En esta época se crean los primeros monasterios donde vivían los monjes. La vida en el monasterio se desarrollaba en base a una regla (conjunto de obligaciones que organizaba el día a día de los monjes). Los monasterios tenían amplios dominios porque recibían donaciones a cambio de las oraciones.

El declive de las ciudades

Las ciudades perdieron población, tienen menos importancia que en el mundo romano y se convierten en centros administrativos o sedes de obispos. La actividad comercial decae limitándose a los mercados locales donde se intercambian productos del campo, el gran comercio queda en manos de los bizantinos que proporcionaba productos a la nobleza germana.

El reino visigodo

Formación y la evolución del reino

Presionados por los hunos, los visigodos entran en el Imperio romano a finales del siglo 4.

En el año 409, los suevos, alanos y vándalos invadieron la península ibérica. En el año 416, el emperador romano de occidente firmó un pacto con los visigodos para que los expulsaran de Hispania. Estos (visigodos) obligaron a los vándalos y alanos a trasladarse al norte de África y arrinconaron a los suevos en el territorio de la actual Galicia y el norte de Portugal. A cambio, recibieron tierras en el sureste de la Galia, donde crearon el reino visigodo, con capital en Tolosa.

En el año 507 los francos vencieron a los visigodos y los expulsaron de la Galia. Los visigodos se establecieron en la península ibérica y fijaron su capital en Toledo.

El reino visigodo alcanzó su plenitud en la segunda mitad del siglo 6 y la primera mitad del siglo 7.

Destacaron varios reyes:

  • Leovigildo (568-586) consolidó la autoridad real, conquistó el reino suevo y gano terreno a los pueblos del norte, vascones y cántabros.
  • Su hijo Recaredo (586-601) se convirtió al catolicismo e impulsó la unidad religiosa.
  • Recesvinto (649-672) unificó todas las leyes del reino en el Fuero Juzgo.

En la segunda mitad del siglo 7, hubo enfrentamientos entre el rey y los nobles. Esto facilitó la conquista musulmana del reino visigodo en el año 711.

La monarquía visigoda

Los visigodos tenían una monarquía electiva por lo que se producían muchas luchas por el poder que desembocaban en asesinatos de un rey para poner otro en su lugar.

El rey tenía ayuda del aula regia, consejo que administraba el palacio real también contaba con la ayuda de duques y condes que gobernaban provincias y ciudades.

Las decisiones religiosas y políticas se tomaban en los concilios de Toledo en el que participaban el rey, los nobles y los obispos.

La organización social y la economía

Los visigodos de la península ibérica estaban en clara minoría con respecto a los hispanorromanos lo que explica que los visigodos aceptaran la lengua, la cultura y la religión de la sociedad hispanorromana.

Los nobles y los clérigos ocupaban cargos importantes y eran propietarios de gran parte de las tierras a pesar de esto la mayoría de la población eran campesinos de distinto tipo, había campesinos libres que tenían pequeñas parcelas que explotaban para su sustento y había esclavos que pertenecían a los nobles o a la iglesia y trabajaban sus tierras.

La principal actividad económica era la agricultura. Las ciudades se despoblaron y las actividades artesanales experimentaron pocos cambios aunque se mantuvieron algunas como la elaboración de armas, por otra parte el comercio entro en declive por lo que la moneda casi desapareció.

La cultura y el arte

Cultura y arte estaban ligados a la iglesia. Entre los intelectuales visigodos destacaron San Leandro (obispo de Sevilla) y San Isidoro (obispo de Sevilla que escribió las etimologías donde reunió todo el saber de la época) se conservan pocos restos de arte visigodo.

Construyeron pequeñas iglesias de piedra y poca altura en las que usaron arcos de herradura y bóvedas. Tenían poca decoración y destacan las iglesias de san juan de baños (Palencia) y san pedro de la nave (Zamora).

Por otra parte los visigodos destacaron por la orfebrería.

El imperio bizantino

La época de Justiniano

El imperio romano de oriente resistió las invasiones germanas y sobrevivió mil años más con el nombre de imperio bizantino cuya capital era Constantinopla, situada en el estrecho del Bósforo, a la entrada del mar negro.

El imperio bizantino alcanza su mayor esplendor con el emperador Justiniano al frente que gobernó con su esposa Teodora entre el año 527 y 565 este emperador trato de reconstruir la unidad del antiguo imperio romano. Su ejército, dirigido por los generales Belisario y Narsés, derrotó a los vándalos en el norte de África, a los ostrogodos en Italia y a los visigodos en el sur de Hispania.

Durante esta etapa hubo gran prosperidad económica, se desarrolló el comercio por el mediterráneo y se acuñaron monedas de oro que fueron el principal medio de pago en Europa durante mucho tiempo. En este periodo se da también gran esplendor cultural. Constantinopla se embelleció y en ella se construyó entre otros edificios la basílica de santa Sofía.

Una sólida organización

El imperio estaba gobernado por el emperador o basileus que dirigía el ejército y la administración además de ser el jefe religioso. Sus órdenes llegaban a todo el imperio mediante una red de funcionarios especializados. Además un cuerpo de diplomáticos mantenía las relaciones con otros territorios mientras que el ejército defendía sus fronteras.

Las mismas leyes, recogidas en el código de Justiniano estaban vigentes en todo el imperio bizantino.

La larga decadencia.

Los territorios conquistados por Justiniano no se conservaron durante mucho tiempo.

En el siglo 6, los lombardos expulsaron a los bizantinos del norte y centro de la península itálica. En el siglo 7, los visigodos expulsaron a los bizantinos de la península ibérica.

Durante los siglos 7 y 8 los musulmanes conquistaron la costa Mediterránea de África, Siria y Palestina.

Gran parte del territorio bizantino fue pasando a mano de los turcos. A principios del siglo 15, el imperio estaba reducido al territorio de la capital, Constantinopla. En 1453, tras un largo asedio, los turcos la conquistaron y el imperio bizantino desapareció.

La sociedad y la cultura bizantinas

Tenía una estructura piramidal:

En la cúspide estaba el basileus. Por debajo se situaban el patriarca de Constantinopla (máxima autoridad religiosa), el alto clero y la nobleza palatina y militar. El siguiente grupo estaba formado por los artesanos, los comerciantes, los soldados y los campesinos libres. En la base se situaban los siervos y los esclavos.

La importancia de las ciudades

El imperio bizantino heredó del imperio romano su organización básicamente urbana. Las ciudades tuvieron una importancia mucho mayor que en los reinos germanos de Occidente y conservaron sus funciones de la etapa romana. Eran las sedes de los obispados, del gobierno y del ejército.

Las ciudades eran el centro de las actividades económicas (concentraban los mercados y los talleres de los artesanos). La artesanía de especializó en la producción de seda, esmaltes y tapices. Desde los núcleos urbanos se organizaba un intenso comercio exterior.

Un imperio ortodoxo

La iglesia ejerció un papel importante en la sociedad bizantina y la religión fue motivo de disputas.

Estas eran seguidas con gran interés por la población y llegaron a provocar grandes disturbios.

Las diferencias (cada vez mayores con la iglesia de Roma), llevaron en 1054 al Cisma de Oriente, es decir, a la separación definitiva entre la iglesia católica romana (que reconocía la autoridad del papa) y la iglesia bizantina u ortodoxa (que reconocía la del patriarca de Constantinopla).

La cultura y el arte

El imperio bizantino mantuvo las formas de vida romanas, pero tras el reinado de Justiniano, fue adoptando elementos griegos. Así, el griego sustituyó al latín y la iglesia bizantina se fue alejando de la iglesia de Roma.

Su situación geográfica y el desarrollo comercial permitieron que el imperio bizantino recibiera influencias de Europa occidental, y que transmitiera estos conocimientos. Durante muchos años fue el centro cultural del Mediterráneo.

Edificaron iglesias de planta de cruz griega cubiertas por cúpulas cuyo interior estaba ricamente decorado con mosaicos e iconos.