En la búsqueda de si es el hombre capaz de alcanzar la verdad, podemos encontrarnos entre 2 posiciones:

Dogmatismo

Cree en que hay verdades parciales, posibilidad de errores, precipitación en el juicio, capacidad de comprensión limitada y conocimiento parcial, pero no por ello todos estos defectos lo eximen de valor. Sin embargo, no podemos confundir la limitación del conocimiento con su fiabilidad, y es la adecuada de este tipo para realizar la ciencia.

Escepticismo

Cree que la diversidad de las opiniones y los errores de los sentidos (sueños, alucinaciones y locura) dan lugar a la relatividad del conocimiento, esto es, se es incapaz de conocer una cosa sin conocer todo lo demás. El problema del escepticismo es que la indiferencia no es posible en la práctica, pues llevaría consigo la inacción y la muerte a corto plazo. Si nada es cierto tampoco nada es probable, pero lo probable solo tiene sentido en relación a lo verdadero.

Por otra parte, cuando hablamos de por qué medio o cómo conocemos la verdad también encontramos 2 opciones:

Empirismo

Dice que es un hecho que todo nuestro conocimiento procede de la experiencia, y ninguna afirmación es verdadera si no se funda en esta, pues una idea es un resumen de múltiples experiencias. El problema de esta posición es que priva al hombre de inteligencia y razón, de las realidades no materiales, y hay una correspondencia entre el método de conocimiento y cada tipo de realidad (que no se debe entender como algo físico o material).

Racionalismo

Marca la impotencia del empirismo para explicar el conocimiento intelectual, y así dice que la experiencia no da la capacidad de abstracción y que la inteligencia es innata. Sin embargo, la inteligencia no es un espejo, sino que hay un papel activo del sujeto en el conocimiento (su función primera es abstraer una esencia de lo sensible).

Igual que el empirismo no puede evitar emplear la inteligencia si quiere afirmarse como verdad “universal”, el racionalismo no puede justificarse sin recurrir a la experiencia, por lo que aquí la posición adecuada es el punto medio, ambos se necesitan mutuamente para la vida real y la ciencia.

Por último, respondemos con otras 2 posibilidades a qué es lo que podemos conocer:

Idealismo

Es imposible conocer algo que exista en sí fuera del pensamiento o la conciencia, por lo que un más allá del pensamiento es impensable y el conocimiento es un acto del sujeto. Los problemas que acarrea es que cómo podría verificarse la conformidad de una idea con la cosa, pues se necesitaría conocer la cosa de un modo distinto que por la idea que tenemos de ella, y de la misma forma ocurre con la sensación.

Realismo

Podemos alcanzar la verdad, aunque no niega el error, la conformidad del juicio con la realidad. Así afirma que lo que conocemos existe en sí independientemente de nuestro conocimiento, y es la única posición de estas 2 que debemos adoptar para realizar la ciencia.

En conclusión, de estas tres preguntas sacamos que el hombre es capaz de conocer con certeza, por la experiencia y la razón conjuntamente, el ser real, y así el sujeto puede captar el objeto adecuándose a él mediante el juego

combinado y armónico de la experiencia sensible y el conocimiento intelectual.

Ciencias formales y ciencias fácticas

El mundo está compuesto por animales, pero por encima de ellos está el hombre, que trata de entenderlo para generar esta ciencia y conocimiento, y así podemos diferenciar entre:

Ciencias formales

Estudian las ideas con la lógica como método, son racionales y sistemáticas, no informan sobre la realidad, su objeto son las formas, no las cosas ni los procesos (un ejemplo son los números), y hay una correspondencia entre esas formas y las cosas reales. El mayor ejemplo son las matemáticas.

Ciencias fácticas o empíricas

Estudian los hechos que ocurren en el mundo, se valen de la observación y la experimentación, contrastan hipótesis y verifican fórmulas, informan sobre la realidad y no garantizan verdades únicas, sino que pueden cambiar con el tiempo. Un ejemplo son la física y la química.

Los rasgos esenciales de este conocimiento son la objetividad y la racionalidad. Dentro de ellas podemos, además, diferenciar las características del conocimiento científico:

Conocimiento científico

Este conocimiento presupone la existencia de un mundo exterior al sujeto, compuesto por cosas concretas, del que trascienden los hechos, que requiere análisis y especialización, es claro y preciso, comunicable, verificable (no se puede falsificar), metódico y sistemático, tiende a ser generalista (aunque te basas en algunos datos, generalmente sirven para el resto), es legal (asume leyes naturales que hay que respetar), es explicativo, predicativo (el estudio permite predecir y mejorar tratamientos), y útil.

Métodos de investigación

Las ciencias experimentales se dan gracias a la experiencia, las construcciones teóricas y el objeto científico, y de la misma forma para llegar a la ciencia debemos partir del objeto real, la experiencia y nuestra “visión” pero para ello tenemos que diferenciar diferentes métodos:

Método inductivo

En él hay que establecer enunciados universales ciertos a partir de la experiencia, desde las partes hacia el todo, y así ascendemos lógicamente a través del conocimiento científico desde la observación de los fenómenos o hechos de la realidad hasta alcanzar la ley universal. Este método se corresponde con el empirismo clásico, y los pasos de este proceso son, en este orden, la observación, experimentación, comparación, abstracción y generalización. Sin embargo, no podemos admitir que no pueden darse hechos distintos en el campo general de una teoría, pues son posibles variaciones imprevisibles.

Método deductivo

Este método va del todo hacia las partes, de lo general a lo particular, analiza el concepto para llegar a los elementos. Consiste en el conjunto de hechos conocidos (axiomas) y de suposiciones a partir de los cuales otros pueden ser deducidos, como puede ser un diagnóstico a partir de los síntomas. Así, este método consiste en obtener conclusiones verdaderas a partir de enunciados dados. Un ejemplo sería:

  1. Enunciado general: Todos los perros tienen patas.
  2. Enunciado particular: El dálmata es un perro.
  3. Deducción: El dálmata tiene patas.

Así obtenemos una conclusión a partir de un silogismo por un razonamiento deductivo.

Método hipotético-deductivo

Utiliza un camino lógico para buscar la solución a los problemas planteados y sigue los pasos de investigación, planteamiento del problema, hipótesis acerca de las posibles soluciones y comprobación de estas con los datos disponibles. Además debemos distinguir entre las hipótesis empíricas (química, bioquímica) y las abstractas (evolución, creación del universo).

Así llegamos a la conclusión de que el método de investigación científica es una mezcla de todos, un proceso hipotético deductivo-inductivo-deductivo, y los métodos de investigación son:

Investigación teórica

Su objetivo es la concepción de las grandes teorías, con hipótesis construidas sobre conceptos, invenciones del intelecto y que son las matemáticas y la física. No requieren otra cosa que “papel y lápiz”, y un ejemplo es la teoría de la relatividad.

Investigación experimental

Su objetivo es descubrir determinados comportamientos de los fenómenos naturales para poder controlarlos, y las hipótesis difieren según el método en:

  • Planteamiento de hipótesis
  • Experimentación
  • Comprobación

Se apoya en conocimientos validados experimentalmente, como ocurrió en la estructura atómica de los cuerpos.

Tipos de experimentación

Experimentación sin hipótesis previa: consiste en provocar fenómenos que no se presentan normalmente en la naturaleza, y así puede ser para conocer la estructura íntima de la materia (aceleradores de partículas); la obtención de nuevos compuestos y procesos de síntesis de reacciones en determinadas condiciones (polímeros, colorantes…); para modificar las propiedades de cuerpos sometidos a determinadas acciones físicas, químicas o ambientales (oxidación de la celulosa); para conocer determinados parámetros científicos o tecnológicos (cinéticas de reacción); y experimentación analítica que es la puesta a punto de nuevos sistemas de análisis, instrumentos y/o métodos para descubrir la composición química de elementos existentes en un compuesto natural o de síntesis.

Experimentación según el método de prueba-error o éxito: No existe conocimiento previo que permita establecer un plan concreto de trabajo, por lo que se inicia al azar, experimentando con un número elevado de compuestos, y un ejemplo son los colorantes azoicos insolubles para la obtención de pigmentos determinados.

Experimentación con modelos: La investigación no permite la utilización de elementos reales, por lo que se utilizan modelos artificiales, como pueden ser los maniquíes en el estudio del daño por impacto en un vehículo.

Investigación por observación de la naturaleza

Podemos distinguir entre:

Observación de la naturaleza, fruto de la capacidad, el interés y la metodología, siendo un ejemplo Charles Darwin con El origen de las especies, y que actualmente han mejorado gracias a cosas como los avances en el microscopio, los estudios neurológicos…

La simulación por ordenador de las realidades no experimentales, no observables en la naturaleza, como puede ser el estudio en el centro de la tierra de la estructura cristalina y líquida del hierro.

Investigación sociológica: Estudio del comportamiento sociológico, la ciencia política, etc, que permite mejorar el conocimiento de las actitudes y reacciones del ser humano ante determinados acontecimientos científicos o tecnológicos que se producen en el entorno social.