La palabra ión viene de la raíz indoeuropea -ei, que significa algo como "ir" o "el que va".

Un ión es una pelotita energética que tiene muchas ganas de ir de un sitio a otro, en busca de otras pelotitas energéticas.

En concreto, los iones son átomos cuyo número de protones no coinciden con el número de electrones en su núcleo.

  • Los protones son cargas positivas.
  • Los electrones son cargas negativas.

Cada átomo del mismo elemento se caracteriza por tener siempre el mismo número de protones.

Es decir, el oro siempre tiene 79 protones en su nucleo, y por eso es oro.

El oxígeno siempre tiene 8, y por eso es oxígeno.

Si un átomo tuviese otro número distinto de 8, no sería oxígeno, sino que sería otra cosa.

Pero los electrones sí que pueden ir variando en átomos del mismo elemento.

Puede haber átomos de oro con 79 electrones pero también con 81 o con 76, etc...

Porque los electrones están alrededor del núcleo y tienen libertad para escaparse del átomo, irse de visita a otro elemento distinto.

Cuando eso pasa, el átomo queda cargado positiva o negativamente.

Si en un átomo hay más electrones que protones, habrá más carga negativa que positiva, luego el átomo estará cargado negativamente.

A eso se le conoce como anión.

Un anión también es un ión, solo que para saber el signo de su carga le damos ese nombre especial.

Si por el contrario, en el átomo hay más protones que electrones, este estará cargado positivamente.

En ese caso se le conoce con el nombre de catión.

Los iones pueden estar paseándose en solitario, pero eso es muy poco común, ya que al estar cargados eléctricamente de forma positiva o negativa, se verán atraídos a aquellos iones cercanos que tengan la carga contraria.

Por ejemplo, el ión de sodio Na+ se junta con el ión de Cloro Cl- para formar NaCl, que viene a ser la sal común que hay en la cocina.

¿Qué es un ión Definición y explicación con ejemplos

Maravilloso, ¿verdad?